Ultimamente, la proliferación de redes inalámbricas está haciendo que desde casi cualquier parte se reciba la señal de 3 o 4 redes distintas (verdá que sí, gente que yo me sé…). En algunas ocasiones, estas redes no están encriptadas y un par de clicks de ratón pueden hacernos internautas de gorroneo (allá cada uno, yo me pago mi ADSL cada mes). El caso es que la mayor parte de las veces las redes están cifradas mediante WEP (que viene significando Wired Equivalent Privacy). Pero… WEP es extremadamente fácil de romper, y en unas horas con un PC cualquiera se puede conseguir la clave de una red. De hecho, las debilidades de WEP ya fueron descubiertas en el 2001, y poco despues aparecieron las primeras implementaciones. Pero aún así, sigue siendo el método más usado para proteger redes inalámbricas, aunque ya existen métodos más seguros para hacerlo, como por ejemplo el uso de WPA (Wifi Protected Access).
Yendo al grano, lo que esperan los lectores. Circulan por ahí unos cuantos tutoriales de cómo hacer ésto. Por ejemplo éste, que además está en castellano, o este otro. Las herramientas típicas son airsnort o WEPCrack. Si habías puesto una radiante sonrisa al comienzo de este post, al llegar aquí te habrás dado cuenta de que no es taaaaan fácil, y que se requieren unos conocimientos mínimos de informática y redes (y un Linux instalado). Pero poder, se puede.
Por otra parte, si tienes una red y quieres saber si hay algún listillo con internet gratis a tu costa, instala un sniffer y comprueba que no haya mensajes que provengan de IPs distintas a las de tus equipos. O si el listillo no es muy espabilado, a lo mejor con ir a Mis sitios de red en Windows ya ves allí Documentos de María, o similar. Y bueno, si te quieres rayar un poco moviendo el router y triangulando, hasta te puedes hacer una idea de quién es el vecino gorrón. Suerte a ambos.


