Ya estoy de vuelta después de una semana de calor asfixiante en Madrid. A parte de retozar en el sofá soportando esas temperaturas extremas como podía a base da aire acondicionado y cerveza fría (jeje, me encontre una caja de 1906 en un carrefur), me dediqué también a hacer colas con los guiris en las puertas de los museos.

Y así como quien no quiere la cosa me encontré con la exposición Picasso: tradición y vanguardia, celebrada con motivo del 30 aniversario del traslado del Guernica desde el MoMA de NY, y celebrada a medias entre el Prado y el Reina Sofía. La del Prado no la pude ver. Una inmensa cola al sol del verano hizo que desistiera (y estaba de vacaciones, tampoco me iba a levantar a las 7 de la mañana). Pero sí fui a ver la del Reina Sofía, mucho menos concurrida y sin cola en la entrada. (además el 70% de los visitantes eran mujeres rubias, es lo que tiene el arte contemporáneo). Esta parte se centraba más en el Guernica, sus influencias (estaban también los fusilamientos de Goya por ejemplo) y obras del mismo período de Picasso, y una muy interesante colección de estudios previos como el de ahí arriba, y del que compré una bonita y cara reproducción. En fin, que si puedes ir antes del 3 de Septiembre, que es cuando cierra, no desaproveches la oportunidad. Sino, puedes ver aquí todas las obras expuestas, aunque claro, no es lo mismo.


