Comenta el PaleoFreak la falta de elegancia que se tiene a veces al ponerle nombre a un dinosaurio. El caso en cuestión esta vez: el Puertasaurus, un gigantesco saurópodo descubierto en Argentina. El nombre hace honor a su descubridor, Pablo Puerta. Pero coño, ¡lo de “dinosaurio puerta” tiene menos glamour que el Fary!. Ya había pensado yo varias veces lo cutre que era el nombre de Albertosaurus, que de pequeño me sonaba más a dibujo animado que a un temible terópodo primo hermano del Tyrannosaurus Rex, que sí es un nombre como Dios manda: Saurio Tirano Rey. Alberta es la región de Canadá donde se descubrió, pero para mí era el dinosaurio Alberto, y claro, la cosa cambia.
Por-favor-por-favor. Además sólo hay que ver los dibujos de la reconstrucción para darse cuenta de que saurio puerta no es un buen nombre. (ojo, tampoco hay que irse en plan americano y empezar con Supersaurus y Ultrasaurus, que también tiene delito)