Hace ya unos días que he llegado. Mi hermana ha estado de visita, y ahora vuelvo a la vida habitual. Así que ya estoy en condiciones de contarle al común de los mortales que leen esto desde sus aburridas vidas en España (o donde fuere, en el caso poco probale de que seas hindú, entiendas castellano y te de por leer esto) las aventuras y desventuras de nuestro tour escandinavo.

Stockholm (day I)
Como a conté en un post anterior, fuimos desde Göteborg a Stockholm en tren, bien pronto por la mañana. Llegamos al albergue, City BackPackers, que está bastante cerca de la Central Station, y nos dispusimos a comernos nuestros hermosos bocadillos de jamón serrano con aceite y tomate, que hábilmente habíamos preparado el día anterior.
Tras la agradable ingesta, nos dispusimos a salir a descubrir la city, pero oh, rueda de la fortuna! al tercer paso fuera del albergue, los cielos se cubrieron de tinieblas y el segundo diluvio sobrevino. A unos cien metros del albergue, tuvimos que aceptar la triste realidad y volver sobre nuestros pasos a ponernos las botas de goretex y cambiar los ya empapados pantalones. Pasamos el resto del día (realmente la noche, que aquí anochece a las cuatro de la tarde) paseando nuestros mojados cuerpos por la old town, la pequeña isla donde se encuentra el Palacio Real y las iglesias más antiguas de la ciudad. Tiene unas calles estrechas realmente entrañables, aunque las calles principales tienen un exceso de tiendas de souvenires llenas de camisetas con renos. Las no comerciales en cambio, estaban completamente desiertas. También nos dedicamos a buscar el mítico Debaser, famoso club de rock de Stockholm, para posteriores incursiones nocturnas. Volvimos al alebrgue, cenamos unos fiambres poco sabrosos que habíamos traído y nos acostamos pronto para aprovchar el día.

Stockholm (day I)
Y sorpresa sorpresa, tan pronto nos levantamos, vimos una hermosa estampa navideña por la ventana del albergue. La primera nieve del año. Nos alegramos, cualquier cosa mejor que otro día lloviendo. Además, las fotos son más bonitas con nieve. Nos dedicamos a ver el barrio Norte, acompañados por un americano llamado Dustin, de origen oriental y que llevaba 5 meses de viaje por europa. Vimos el museo del Vasa, un galeón del siglo XVII recuperado casi intacto de la bahía de Stockholm a principios de los 50. Es impresionante, y una visita obligada. A la noche, hicimos la obligada visita al Debaser, que sin duda es el club que más me ha gustado de Suecia. En Göteborg no hay nada comparable. Incluso siendo Miercoles y teniendo en cuenta el deplorable estado del resto de los asistentes del susodicho local.

Stockholm (day II)

El Jueves nos fuimos al barrio Sur, nos acercamos hasta la terminal de Viking Line para comprobar si necesitabamos algo para el barco del día siguiente, e hizimos una inexorable visita al H&M para mejorar nuestro abrigo, temiéndonos horribles ventiscas en Helsinki. De camino, nos acercamos al ayuntamiento, donde se entregan los Premios Nobel. Un edificio impresionante, y emblema de Stockholm. Lástima que la subida a la torre estaba cerrada por no ser verano. A la noche visitamos el Debaser Medis, aunque era más sala de conciertos que otra cosa y carecía del ambiente de tugurio del original.

Stockholm (day II)

El día siguiente, tras la higiene personal y un desayuno, no hicimos más que dirigirnos a la terminal de Viking Line y embarcar en un largo viaje de 16 horas por el Báltico en dirección a Helsinki.