Estaba yo ayer hablando con una sueca de (casi) el Polo Norte de que me haría ilusión ir a ver las northern lights. Su respuesta fue algo así como un “psss, solo es un poco de claridad en el cielo”. Sin embargo, me contó que se sorprendió la primera vez que viajó al sur de Suecia y vio casas de piedra (!?) en lugar de pequeñas granjas de madera rojas y blancas, o que se cansó de sacarse fotos delante de unas palmeras una vez que fue a Barcelona… en fin, diferentes perspectivas del mundo.


