Cuando se habla de Indy uno piensa directamente en la industria musical. Una gran productora no se arriesga con artistas noveles o experimentales, sino que paga a bisbales y britneys. Igual alguno hasta se acuerda del cine iraní, que se comenta está muy bien, aunque nunca nadie haya visto una película de tal país.
El caso es que ahora es la industria del videojuego la que se está convirtiendo en un Malvado Satanás. Atrás quedaron los tiempos en que Carmack se pasaba noches sin dormir a base de café programando revolucionarios juegos en Objective-C. Hoy día mueve tanto dinero como puede mover Hollywood y al igual que ella se está quedando sin ideas. Como Ramoncín. Remakes de juegos de los 90, juegos basados en películas, y nuevos releases con más polígonos y mejores texturas.
El videojuego indy pretende apartarse de ahi, y hacer juegos divertidos y novedosos en lugar de supertecnológicos y caros. Wired, como no, publicó hace poco un articulillo acerca del tema. Es un artículo un poco parco, pero recopila algunos de los juegos ajenos a grandes producciones mejor valorados del año. Merece la pena echarle un vistazo.


