Retomando la crónica del viaje, que habíamos dejado en la cotrovertida Praga. Viena, Wien en local. Capital de Austria y antigua capital del Imperio Austro-Húngaro, y de media Europa.
Los austríacos que conocíamos aquí son la gente más perfeccionista del globo, y así lo es su capital. Nada está fuera de orden. Nada está sucio. Nada se deja al azar. Todo esta perfectamente ordenado y ubicado. Los alemanes son unos flojos a su lado. El check out del albergue es a las 10. Y a las 10 significa a las 10, no a las 11 o a las 12, OK (vagos dormilones españoles)? advierten en el albergue.
La ciudad en sí es preciosa. Cada casa se podría considerar un palacio en otro lugar. Los palacios de verdad por supuesto son descumunales. Cuando se demolió la muralla que protegía la ciudad en 1857, un anillo de palacios, museos e iglesias, a cada cual mas monumental se irguió rodeando el centro histórico. Ringstraße se llama. Digno de ver.
Solo estuvimos un día, así que nos quedó mucho por ver. Ni el Belvedere, ni el palacio Schönbrunn, ni el museo de Historia Natural, ni tantas otras cosas. Por la noche estuvimos en el Chealse, un buen club de rock con musica en directo, acompañados por una chica que había estado de Erasmus en Göteborg el año anterior. Nos sacaron una foto :) por cierto.
Día siguiente por la mañana (a las 10), a la estacion y a Bratislava, en un corto viaje de 50 minutos.
Proyecto entregado. Ahora me queda esperar. El día 7 es el “examen”, que en este país consiste en presentar tu trabajo durante 20 minutos, y luego contestar las preguntas de tu oponente (otro alumno que presenta su proyecto), el examinador y tu propio supervisor, durante 25 minutos más. Luego haces lo propio preguntando tu tras la presentacion de el otro, en mi caso un vietnamita ya entrado en años, con una hija, y un acento difícil de clasificar (vietnamita, seguramente) . Una vez terminado, supervisor y examinador se juntan a deliverar. Al rato, conoces tu nota. Desxádeme sorte rapaces!
A finales de los 70, lo que más tarde sería llamado punk comenzaba a sonar en los peores tugurios de Londres. Grupos de jóvenes antisistema con peculiares ropas llenaban los conciertos de los Sex Pistols. Entre esa gente, Soo Catwoman, famosa por su peculiar peinado y sus ropas que más tarde fueron moda. Soo fue amiga de Sid Vicios, de Siouxsie Siux, de The Clash antes de que fueses The Clash, de Billy Idol y de tantos otros personajes que crearon el la escena punk londinense. Hoy Soo Catwoman tiene 52 años, vive con sus dos hijos, y tiene su propio MySpace. Historia digna de ser leida contada por quién fue una de sus protagonistas
Way back in 1976 I found myself in the middle of a scene that became known as ‘Punk’ …
Hace unos días, The Local, un periódico online en inglés sobre Suecia, se hacía eco de la creciente preocupación por el estado del sueco. El idioma me refiero. Aquí todo el mundo habla un inglés bastante decente, desde el barrendero al pobre que pide en la puerta del H&M. Pero el problema no es eso. Según un estudio, el inglés se usa como lengua interna en el 95% de las multinacionales suecas. Lo mismo pasa en el mundo universitario (razón por la que yo estoy aquí). Hasta ahora no se había planteado mucho problema. De hecho, el sueco ni siquiera es lengua oficial de suecia. No tuvieron esa necesidad. Hasta los últimos años. Los efectos de la globalización en un país de 9 millones de habitantes son duros. Se empiezan a oír frases como “solo con el sueco no vas a ningún lado” o “el sueco no vale para nada“. Ya es un hecho que el inglés ha reemplazado irremediablemente al sueco en ciertos ámbitos. Curioso pero cierto. Seguramente un periodista en la Galicia del siglo XVI hubiese escrito algo parecido… y tengan en cuenta que hay poco mas del doble de hablantes de sueco que de gallego.
Sí, como todo Europeo que se precie, nos tuvimos que pasar por Praga de turisteo.
Tras una hermosa noche sin dormir tirados en el aeropuerto de Copenhagen, y tran perder el móvil directamente en el autobús que nos traía desde Göteborg, aterrizamos por la mañana en Praga.
El albergue era bastante cutrón (Karlak 15), el resto del edificio estaba en obras excepto el hostal (3ª planta), y todo su aspecto de albergue se lo daba un cartelito que ponía HOSTEL en la puerta. Pero era barato (8 euros por noche) y estaba céntrico.
Y la ciudad pos está bien… pero así sin más. Sí, la plaza del reloj astronómico es preciosa, y el puente de Carlos, y el castillo y tal. Pero había tal cantidad de turisteo, sobre todo excursiones de fin de curso de italianos, que la ciudad perdía absolutamente todo el encanto. Conclusión: Praga está muy sobrevalorada. Es muy bonita sí, pero Santiago de Compostela más. Y no hay molestos italianos gritando por las calles.
Un punto a favor es lo bien que se come y se bebe cerveza. Y nuestro gran amigo el absenta checo. De nightlife tampoco supimos demasiado. En el centro sólo hay las típicas discotecas para turistas, como la mítica de 3 plantas que todo el mundo conoce. Y como no conocíamos ningñun lugareño que nos guiase, pues nos quedamos sin más. Era martes y miercoles, y principio de viaje. Habñia que reservarse para el fin de semana en Bratislava.
Mañana tengo el ensayo de la presentación del proyecto, el 25 lo entrego y el 7 es la defensa. Así que sí, todavía sigo estresado.
Boas novas: me acaban de conceder una beca de 500€ de una extraña fundación sueca que da becas a los extranjeros, y Ericsson (sí, la de los móviles) podría estar interesada en mi proyecto. Mira tu que cosas tiene este país. Y hace sol! Que aquí es novedad, que hace tres días estaba nevando!
En otro orden de cosas, nunca os metais (accidentalmente quiero decir) un cacho de chili en la nariz. Se pasa mal y el desagrado es considerable. En el ojo también es molesto, aunque no tanto.
Y a ver si arreglamos el tema flickr y subo las fotos del viaje.
By the way, el vídeo es de Siuxie and the Banshees, allá por 1981. Happy House
Ayer llegamos de nuestro viajecito por el Imperio Austro-Húngaro. Estoy casi muerto y hoy recibo visita materna, asi que ya iré contando cosas con calma estos días próximos. Perdí el móvil nada más salir de Göteborg y estuvimos a minutos de perder el vuelo de vuelta al olvidarnos de poner el despertador a las 4 y media de la mañana. La foto es del castillo de Praga. Lo que paso por el medio (y se pueda contar), los próximos días. Stay tunned.