
Sí, como todo Europeo que se precie, nos tuvimos que pasar por Praga de turisteo.
Tras una hermosa noche sin dormir tirados en el aeropuerto de Copenhagen, y tran perder el móvil directamente en el autobús que nos traía desde Göteborg, aterrizamos por la mañana en Praga.
El albergue era bastante cutrón (Karlak 15), el resto del edificio estaba en obras excepto el hostal (3ª planta), y todo su aspecto de albergue se lo daba un cartelito que ponía HOSTEL en la puerta. Pero era barato (8 euros por noche) y estaba céntrico.
Y la ciudad pos está bien… pero así sin más. Sí, la plaza del reloj astronómico es preciosa, y el puente de Carlos, y el castillo y tal. Pero había tal cantidad de turisteo, sobre todo excursiones de fin de curso de italianos, que la ciudad perdía absolutamente todo el encanto. Conclusión: Praga está muy sobrevalorada. Es muy bonita sí, pero Santiago de Compostela más. Y no hay molestos italianos gritando por las calles.
Un punto a favor es lo bien que se come y se bebe cerveza. Y nuestro gran amigo el absenta checo. De nightlife tampoco supimos demasiado. En el centro sólo hay las típicas discotecas para turistas, como la mítica de 3 plantas que todo el mundo conoce. Y como no conocíamos ningñun lugareño que nos guiase, pues nos quedamos sin más. Era martes y miercoles, y principio de viaje. Habñia que reservarse para el fin de semana en Bratislava.



