Hace unos días, The Local, un periódico online en inglés sobre Suecia, se hacía eco de la creciente preocupación por el estado del sueco. El idioma me refiero. Aquí todo el mundo habla un inglés bastante decente, desde el barrendero al pobre que pide en la puerta del H&M. Pero el problema no es eso. Según un estudio, el inglés se usa como lengua interna en el 95% de las multinacionales suecas. Lo mismo pasa en el mundo universitario (razón por la que yo estoy aquí). Hasta ahora no se había planteado mucho problema. De hecho, el sueco ni siquiera es lengua oficial de suecia. No tuvieron esa necesidad. Hasta los últimos años. Los efectos de la globalización en un país de 9 millones de habitantes son duros. Se empiezan a oír frases como “solo con el sueco no vas a ningún lado” o “el sueco no vale para nada“. Ya es un hecho que el inglés ha reemplazado irremediablemente al sueco en ciertos ámbitos. Curioso pero cierto. Seguramente un periodista en la Galicia del siglo XVI hubiese escrito algo parecido… y tengan en cuenta que hay poco mas del doble de hablantes de sueco que de gallego.


