No me quiero marchar de Göteborg sin escribir algo sobre la historia de esta ciudad. Göteborg es una ciudad muy moderna, fundada en 1621 por el rey Gustavo II Adolfo de Suecia. En esa época, los pantanos en la desembocadura del río Göta Älv constituían la única salida del reino de Suecia hacia el Mar del Norte. Apenas unos kilómetros al Norte y al Sur estaban las fronteras con los reinos vecinos de Noruega y Dinamarca.
![]()
Por tanto, el rey encargó a arquitectos holandeses la construcción de una plaza fuerte en la desembocadura del río. Fe de ello dan los canales estilo holandés, de los que solo uno queda hoy día, la Fortaleza de la Corona y la Fortaleza del León, protegiendo los flancos Este y Oeste, y un maltratado baluarte que aún aguanta en pie cerca de la lonja (Feskekôrka en dialecto gotemburgués).
En 1658 se firma el tratado de Roskilde, que da a Suecia soberanía sobre las provinicias Noruega y Danesa al Norte y Sur de la ciudad, dejándola en una posición menos expuesta. Consigue así permisos de comercio, que propiciarían la creación de la Compañía Sueca de las Indias Orientales. La compañía traerá prosperidad y convertirá a Göteborg en la segunda ciudad del país.
Hechos posteriores, como la fundación de sus dos universidades (Göteborg es actualmente la ciudad con más estudiantes de Suecia), la construcción del Canal del Göta (que permitió el tráfico marítimo desde la ciudad hasta Stockholm uniendo los grandes lagos del interior de Suecia), el establecimiento de grandes compañías como Volvo o SKF y la buena situación de su puerto (el más grande de Escandinavia) han hecho de Göteborg la ciudad que es hoy, con casi medio millón de habitantes y un área metropolitana de 900.000.


