Hace ya un par de semanas que llegué definitivamente de Suecia. Es una sensación extraña. Pasas de hablar un idioma a hablar otro, de ir por la calle sin entender nada a quedarte con trozitos de vida de los transeúntes que te cruzas, de decir ursäkta a decir perdona. De que la gente sea rubia de ojos azules, silenciosa y ordenada, a pasear por las calles de tu pueblo y darte cuenta de lo sureño que es todo. Y contar con una sonrisa orgullosa que en los últimos diez meses has cogido 16 aviones y pisado 11 países.
Pero eso son sólo anécdotas para contar a la gente.
Lo realmente extraño es recoger tu vida donde la dejaste el Agosto pasado, y hacer como que la gente y lugares con los que compartiste tus últimos diez meses no existen. De echo, a la gran mayoría de ellos no los vas a volver a ver nunca más, y algunos vivirán el resto de sus vidas a más de diez mil kilómetros de distancia. Es como haber cogido una máquina del tiempo al pasado y pretender que lo que pasó durante esos meses fue sólo un extraño sueño en el que aparecía gente curiosa de las otras esquinas del planeta.Lo que era rutina hace unos días se convierte aquí en exotismo… y es algo a lo que cuesta, y mucho, acostumbrarse; mientras, quedas con tus amigos de toda la vida para ir a la playa en la que aprendiste a nadar de crío.

Para mantener contacto con mis amistades en el resto del mundo, cuando tenga tiempo y ganas escribire algún post bilingue…
By popular demand (actually Lorène’s demand), I’m gonna write some of the posts also in English , to keep in touch with you guys…

I arrived home from Sweden a couple of weeks ago. That’s a strange feeling. You have to change one language for a different one, from the feeling of being walking alone because you can’t understand what people say to make yours pieces of people’s life, or to say perdona instead of ursäkta. From blond, blue eyes, neat people, to walk around your city and realize how southern is everything. And to say with a proud smile that during the last ten months you have taken 16 planes and seen 11 countries. But that’s only bullshit to talk with people.
The really strange feeling is to take your life in the same point you left it last August, and pretend that people and places you share during the last ten months don’t exist any more. Actually, you aren’t gonna see most of them again, and some of them are even gonna spend the rest of their life thousand miles away. It seems that you toke a time machine to the past and you pretend that last months have only been part of a weird dream, where strange people form the other corners of the planet appear in. And what were routine some days ago becomes now really exotic… That’s something really hard to get used to, while you have an appointment with your old friends at the beach where you learned how to swim when you were a kid.