He de decir que este país es una movida. Es curioso darle un curso a unos hindues mientras otros, probablemente de una casta inferior, no dejan de venir a traerte cafés mientras nadie les hace ni caso, sólo por que le dijiste al CEO que te encantaba el café. El desorden de las calles también se nota aquí. El tema esperar a que termines de ayudar antes de empezar tú a preguntar reiteradamente no se estila tampoco. Lo de tener un altar a una diosa elefante en una esquina de la oficina, y una sala llena de mujeres con sari en la otra es algo turbante también.

Xenome's Mumbai pupils

Por cierto, mi estomago está a punto de explotar despues de un festival de especias con cordero, sospecho que toda ellas muy picantes (exceptuendo un cacho de menta de adorno que había por encima). A ver que tal se porta el Almax. Además tenía la sensación de que el camarero se reía de la cantidad de agua que estaba bebiendo con un platito de arroz con unos cachos de carne.