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Vía Capítulo 0

Estaba yo el otro día hablando en Ortigueira con un neoyorquino, contándome como conseguir Estrella Galica en Manhattan (algo así como Casa Galicia en la 2ª Avenida), cuando la cosa derivó en que en Vietnam los soldados americanos bebían… ni más ni menos que San Miguel, sí esa cerveza del anuncio cutre de Paquito el Chocolatero, al parecer importada desde Filipinas, pues era la cerveza no comunista más fácil de importar. Pese a las altas hora de la madrugada que eran, me hizo gracia la cosa, y hoy me acordé y miré a ver si era cierta la cosa. Y sí, bueno, más o menos para ser cierto. Cuando sobrevino el desastre del 98 y Filipinas pasó a manos de los USA, la administración local de la marca consiguió sobrevivir y establecerse como compañía independiente que surtió de cerveza a los nipones durante la segunda guerra mundial y a los americanos en Vietnam, que ahí es nada, y hoy día es una de las marcas de cerveza más importante de la región Pacífico-Asiática, manteniendo casi la mima imagen que la de aquí. Más de su peculiar historia aquí y aquí, y no dejes de ver esta imagen.
En fin, cuando menos es curioso…
Desde este miercoles en Lyon vamos a poder disfrutar de las “Nuits Sonores 2006″. Un festival de música electrónica que trae a lo mejorcito del momento. En su página podéis ver las diferentes actuaciones y el sitio donde tienen lugar. La verdad es que eligen lugares que van a contrastar mucho con la música. Durante cada día hay diferentes actuaciones simultáneas en diferentes sitios de la ciudad, cada una de ellas con un estilo diferente. Para el que quiera venir también hay información de como llegar y alojarse. Nos vemos allí!
Segundo día Budapest 2006-01-30 (Lunes)
Hoy mi visión de la ciudad ha cambiado totalmente. En gran medida a que estabamos descansados y yo, personalmente, he aguantado el frío mucho mejor.Hoy he visto una ciudad con mucha más luz y con mucho por descubrir. No nos hemos movido mucho, estuvimos siempre por la zona del puente Szabadság que está muy cerca de nuestro hostal.
Lo primero que hicimos fue cruzar el puente desde Pest a Buda para ir a las termas Cellét. Es un hotel balneario en el que por poco dinero puedes pasarte el día a remojo en aguas termales. Esto nos vino muy bien para recuperarnos de lo cansados que habíamos llegado de Ginebra donde pasamos la noche entera despiertos para pillar el avión de madrugada. Justo después de salir del balneario fuimos a comer al mercado que está justo al otro lado del puente en Pest. Allí puedes probar platos típicos Húngaros por muy poco precio.
Después de comer y visitar el mercado volvimos a cruzar el mismo puente para subir a la ciudadela Sátany. Esta construccion está situada en la parte alta de Buda, y desde ella se puede admirar todo Budapest. Ahora la ciudadela es un hotel. Dentro de él nos encontramos una agradable sorpresa, una exposición fotográfica sobre las diferentes guerras de este siglo. La verdad es que no me esperaba que este viaje al este de europa fuera a estar tan cargado de recuerdos del pasado reciente. Hay que recordar que Hungría, así como Alemania fue uno de los países en los que surgieron movimientos nacional-socialistas, los de hungría se llamaban flechas cruzadas. Justo despúes de la guerra quedó integrada en el bando soviético, sufriendo, como Alemania, los dos tipos de totalitarismos de nuestro siglo: el nazismo y el comunismo. Después de la exposición fotográfica volvimos al hostal. Estando allí conocimos a la gente que se hospadaba allí. Esa noche salimos de marcha a un local que se llama Kultiplex con toda la gente del hostal. La verdad es que estuvo de maravilla, buena música, buen ambiente, copas baratas, qué más se puede pedir.
Tercer día Budapest 2006-01-31 (Martes)
Hoy nos separamos en dos grupos, los madrugadores, Xosé, Pablo, Andrés y los dormilones Kike, Antoine y yo. Los dormilones nos levantamos a la 13 de la tarde (demasiada fiesta en el Kultiplex). Habíamos perdido ya toda la mañana y en un viaje como este eso no se puede hacer. Así que según nos levantamos planeamos rápidamente lo que íbamos a hacer como sólo teníamos la tarde decidimos ir a visitar el palacio real de Buda y el edificio del parlamento. Ir hasta allí no tenía mucha complicación pero como se dejaron guíar por mí, que seamos realistas tengo orientación nula, nos llevó mucho más tiempo. Al final cuando debíamos estar en el puente Széchenyi estábamos en el Erzsébet con lo que decimos ir sólo al palacio real de Buda que estaba al lado. Para subir al palacio hay que subir una pequeña colina con el típico camino en zig-zag para avitar la pendiente. Pero como andábamos mal de tiempo decidimos subirlo en línea recta pasando del camino. El problema es que el suelo estaba congelado y tuvimos ciertos inconvenientes. Al final llegamos. El palació es muy bonito y desde aquí si que hay unas vistas increíbles de toda la ciudad. Allí arriba estuvimos paseando un rato por el pueblo hasta la iglesia de Mateo. Por el camino nos encontramos una oferta a la que no nos pudimos resistir. Una cata de 50 vinos Húngaros por sólo 16 euros. La verdad es que sólo me gustaron los blancos porque los tintos eran demasiado secos. Allí dentro al final de la cata conocimos a unos belgas muy simpáticos. Con la consiguiente borrachera que llevabamos todos encima eso acabo como una fiesta cantando, bebiendo canciones folclóricas de la tierra de cada uno. De allí regresamos a la residencia, pero para ello había que descender otra vez la colina. Solución tomada: la línea recta. Esta vez si que hubo caídas Kike cayó rodando gran parte de la bajada, rompío su cámara y acabo hecho mierda. Yo hice bien la bajada pero el suelo del camino estaba helado, y según puse pie en el camino culada tremenda. De allí cruzamos el puente y pillamos el tran hasta el hostal. Como ese día el grupo de los dormilones y el de los madrugadores llegamos bastante cansados decidimos no salir de noche y quedarnos para conocer a la gente del hostal mientras tomábamos unas copas.
Cuarto día Budapest - 2006-1-02 (Miercoles)
Hoy decidimos ir a conocer la parte norte de Pest todos juntos menos Antoine que se nos uniría en los baños a la tarde. El plan era recorrer la calle Andrassy, y al final del recorrido ir a los baños de Széchenyi. Para hacer esto decidimos recorrer a pie las calles Károly y la calle Andrassy. En la calle Károly nos encontramos con la sinagoga más grande de Europa. Es un edificio no muy bonito con escasa decoración, alta seguridad y muy simbólico. Dentro del edificio se encuentra un monumento en conmemoración para las víctimas del nazismo. Es un árbol de metal en el que cada hoja lleva escrito el nombre de una persona. Seguimos hacia arriba hacia la plaza Bajczy Zs. Desde allí a mano de derecha ya enlazamos con la calle Andrassy. Esta es una calle muy larga que lleva directamente al parque donde se encuentran los baños donde queríamos ir. Durante el recorrido nos encotramos con numerosos edificios muy importantes. La casa de la ópera , la plaza Oktogon, el museo del terror, y la plaza Kodaly Korond. De todos estos destacan dos el museo del terror y la plaza Kodaly Korond. El museo del terror es un museo creado al poco tiempo de la caida del regimen comunista. Este museo rememora los dificiles años por los que paso Hungría desde la ocupación nazi hasta la dictadura comunista que calló en el año 1991. Como ya dije en otro post este país ha vivido los dos regímenes más violentos de nuestro siglo. Los nazis, que entraron en Hungría e instalaron un gobierno satélite formado por hungaros que pertencían a las flechas cruzadas. Este gobierno fue creado en 1944 y ese mismo año cayó con la entrada de los soviéticos. Esto hizo entrar a Hungría dentro de la zona de influencia soviética. El museo dedica una sala a hechos importantes, como son la ocupación nazi, la ocupación soviética y despues una sala a cada década desde los años 50 a 90. También existe una zona donde se puede ver recreadas las cárceles del regimen comunista, y vídeos sobre sus métodos de tortura. Realmente es un museo que tiene que ser visitado. Te abre los ojos aunque no quieras. Despúes del museo pillamos el metro para dirigirnos a la plaza Kodaly Korond. Esta línea es la más vieja de Europa. Se nota en su profundidad ya que está a muy pocos metros bajo tierra y en las instalaciones, viejas aunque perfectamente conservadas y limpias. En esta plaza se encuentran una estatúa por cada uno de los diferentes reyes que ha tenido Hungría destacando sobre todos la del que se cree su rey fundador, cuyo nombre no recuerdo ahora.
Aquí se encuentra un múseo muy importante que tenía una exposición sobre pintura española, en concreto El Greco, Goya y Velázquez. De ahí nos fuimos antes de ir a los baños al castillo Vajdahunyad.
El lago del castillo estaba congelado y aprovechamos para andar un poco sobre el hielo y hacer un poco el mono. Al rato llego Antoine y ya fuimos todos a los Baños. Estos baños son sin duda los mejores de todos los de Budapest. Estuvimos en ellos 3 horas que fueron increibles. Piscinas de agua caliente al aire libre, corrientes de agua que te llevaban mientras te masajeaban. La verdad es que es increible estarse bañando cuando fuera la temperatura es de 4 grados bajo cero. Después de esto regresamos la zona de la residecia e intentamos encontrar un local para cenar. Encontramos un restaurante que no era muy caro. Por 16 euros cenamos dos platos de comida típica húngara más postre y chupito. Volvimos a la residencia y nos fuimos de fiesta con la gente del hostal. Esta vez con un escoces, una galesa y dos húngaras. Nos lo pasamos de puta madre, tanteamos diferentes locales pero al final fuimos a Kultiplex. Esta era nuestra última noche en Budapest. A la mañana siguiente cogíamos el vuelo a Berlín.
Quinto día Berlín 2006-1-03 (Jueves)
Llegamos a Berlin a las dos de la tarde. Allí en el aeropuerto nos encontramos con una alemana que ya habíamos visto en Budapest en los baños Széchenzyi. Ella nos indicó donde se encontraba nuestro hostal, y nos invitó a salir con ella el fin de semana. Según llegamos al hostal nos pusimos a dormir para poder estar frescos el resto del día. Nos levantamos a las siete de la tarde. De allí directos al museo Pergamon. Este museo es increíble en el se encuentra reconstruido con las partes originales del templo de Zeus de la ciudad de Pergamón. También se encuentra reconstruida la entrada a la ciudad de Babylonia. Además de esto también había una exposición de arte islámico bastante interesante. Desde allí nos fuimos al hostal a descansar para empezar el día siguiente con fuerza.
Sexto día Berlín 2006-1-03 (Viernes)
Nos levantamos sobre las nueve de la mañana y desayunamos en el hostal. Allí nos informaron sobre una visita guiada por la ciudad.
Decidimos hacerla porque en poco más de tres horas nos llevaría por las zonas más importantes de la ciudad. La salida de la visita empezaba en la plaza de Paris, justo delante de la pueta de Brademburgo. En Berlín no es que los monumentos sean espectaculares pero si que están cargados de historia. La puerta de Brademburgo tiene una historia compleja.
Cuando Napoleón llegó a Berlín le gusto la estátua que tiene en lo alto y se la llevó para Francia. Luego los alemanes en la primera guerra mundial la recuperaron y la volvieron a colocar. Al final de la segunda guerra mundial la puerta de Brademburgo quedó en la parte soviética, dentro del muro. Por lo tanto hasta 1989 ninguna persona que no fuera de las fuerzas seguridad del regimen comunista podía entrar cerca de ella. Los ciudadanos sólo la podían ver de lejos. De allí fuimos a visitar el polémico monumento en memoria de los judíos muertos en el Holocausto.
La verdad es que a mi personalmente me gustó, es frío, calculado, como la mente de los nazis. Estaba prohibida la entrada por unos problemillas técnicos, pero el meterse entre esas piezas de cemento debe de dar una angustia similar a la que sintieron todos esos millones de judíos perseguidos y aniquilados sistemáticamente por los nazis. De allí nos dirigimos al edificio que fue el centro de mando de la aviación nazi y que durante el regimen comunista fue el centro de mando de Alemania del este. Hasta la construcción del pentagono en los estados era el edificio oficial más grande del mundo. Tiene una forma curiosa de criticar al regimen comunista, tiene intacto un mural de propaganda comunista, con la gente trabajando felizmente, obreros codo con codo con los ingenieros, todo perfectamente ordenado, manifestaciones a favor del socialismo en las cuales todo era felicidad.
Justo enfrente de este mural se encuentra en el suelo un cristal de la misma longiud en el que aparecen fotos de como estaban realmente la gente durante la dictadura. De ahí pasamos a ver checkpoint Charlie. Este era el sitio de paso entre la zona este y la oeste. Decorado con banderas americanas, y la foto de dos solados uno americano y otro alemán del este, cada uno mirando al lado contrario. Cerca de aquí vimos nuestro primer trozo de muro. Pegados en la pared de un edificio. Más adelante estuvimos en la plaza de la ópera donde los estudiates nazis cogieron todos los libros subversivos con su pensamiento y los quemaron.
Hay un pequeño recordatorio a este hecho. En el centro de la plaza hay un trozo de suelo que es de cristal, si se mira a través de él se ven estanterías vacías. También hay una placa donde aparece esta frase dicha por el escritor judío Heinrich Heme muchos años antes del nazismo: “Ahí donde queman libros, acaban quemando gente”. Lo curioso e irónico es que los libros de este escritor también fueron quemados ese día. En esta misma plaza se encuentra la ópera de Berlín y una de las mejores universidades del mundo. Como dato curioso, cuando Einstein publicó la teoría de la relatividad, sólo ocho personas a parte de él la entendían en el mundo. Seis de ellas eran de esta universidad. En esta universidad fue donde se introdujeron los profesores-estudiantes en el sigo XIX. El profesor dejaba de ser una mera persona que enseñaba sus conocimientos, por obligación era también un estudiante que tenía que seguir formándose con las investigaciones de otros profesores y alumnos. Lo último que vimos fue el museo de arte contemporáneo. Lo mejor fue el edificio sin duda. Es el primer edificio en el que el acero fue usado para decorar. Despues de la visita comimos en un restaurante y fuimos a ver el Sony Center. Esto es un complejo de edificios modernos construidos en base a la película Metrópolis de los años veinte. Es un sitio bastante futurista lleno de restaurantes pijos, oficinas y centros comerciales. A unos minutos andando se encuentra el Reichstag y ese fue nuestro siguiente destino. El Reichstag es el edificio del parlamento alemán. Es un edificio también cargado de historia. Durante los años 30 los nazis eran el grupo más votado pero no tenían la mayoría. El resto eran partidos de izquierdas que eran los que formaban gobierno. Aún así Hitler creaba demasiados problemas y decidieron darle el puesto de Canciller, un puesto sin poder alguno, para que se tranquilizara. Pero pasó lo increíble el Reichstag se incendió (se cree que fueron los nazis) y Hitler acusó del acto de terrorismo a los comunistas y a los países del Este. Esto lo aprovecho para exigir al primer ministro que le diera poderes especiales al canciller debido a la situación creada. A los pocos días miembros del partido nazi desfilaban por Berlín. Poco más tarde nacía el Estado Nazi. El Reichstag actual está reformado, en su centro se encuentra una inmensa cúpula a la que se puede subir y desde la cual se ve todo Berlín. También se ve la sala donde debaten los parlamentarios. Esto hace que muchos lo consideren el parlamento más democrático del mundo porque mientras los políticos “trabajan” los ciudadanos pueden estar encima de ellos observándoles. Del Reichstag nos fuimos al centro de Berlín a cenar. Estaba todo cerrado, pero se hizo la luz. Encontramos un japonés en el cual por 15 euros podías comer todo el sushi que quisieras. Tardamos un poco en convencer a Kike pero al final cedió y comimos allí. Mala idea. Comimos tanto que esa noche no pudimos salir de lo llenos que estabamos de allí nos fuimos directamente al hostal a domir. Esto hizo que sólo tuvieramos el Sábado para salir en Berlín.
Séptimo día Berlín 2006-1-04 (Sábado)
El día empezó mal. Nos levantamos a las diez. Y resulta que esa era la hora a la que teníamos que dejar el hotel. Conseguimos que nos dejaran quedarnos una hora más para desayunar y ducharnos y fuimos al aeropuerto para dejar las maletas allí el resto del día. Hicimos esto porque cogíamos el avión a las seis de la mañana y teníamos que estar en el aeropuerto a las 4 de la mañana. Cuando volvíamos del aeropuerto vimos un lago que estaba helado y no lo pudimos resistir, por lo que en vez de ir al centro de berlín decidimos bajar en esa parada y hacer una visita al lago. Estaba lleno de gente patinando, niños jugando y pescadores. Estos hacían unos huecos en el suelo con una especie de sacacorchos, allí metían unas cañas muy pequeñas y a pescar.
Comimos en esa parada, cosas que compramos en un super de la zona. De allí nos dirigimos a ver el trozo del muro de Berlín más largo que queda. Este trozo fue decorado con pintadas de artistas de todas las partes del mundo. La verdad es que murales como este te hacen tener cierta esperanza en el futuro, aunque cada día sea más difícil. En uno de los muros se podía leer una frase muy significativa: “If I can’t dance I don’t want your revolution”. Que traducida viene a decir: “Si no puedo bailar no quiero tu revolución”. Despúes de la visita al muro fuimos a ver el Museo de los Judíos. Este museo fue diseñado por el arquitecto que va a construir el nuevo complejo de la zona cero en New York. La verdad es que es realmente impactante. Es un bloque de hormigón contoneado sobre si mismo, y con cicatrices sobre toda la superficie. En el interior, a parte de la historia del pueblo judío y de los judíos en alemania, los askenacis, se encuentra una sala impactante, la torre del holocausto. Es una sale de base triangular y paredes altísimas, estas se unen en lo alto, donde hay un pequeño hueco de donde entra poca luz. En la sala hace muchísmo frío y cuando se cierra la puerta por la que entras te quedas en la absoluta oscuridad. Ni la poca luz que entra desde lo alto te deja ver. La sensción de soledad y frío que genera es increíble. Otra cosa muy impactante del edificio eran los pasillos entre los bloques del edificio. En uno de ellos al mirar por una pequeña ventana que tenía se veía el suelo de la planta más baja lleno de caras de metal.
A la tercera va la vencida y después de tres día en Berlín había que salir ya. Quedamos con la chica alemana del primer día y nos llevo por diferentes locales de la ciudad. La pena es que a las 3:30 tuvieramos que coger el tren para llegar hasta el aeropuerto porque la marcha belinesa prometía. Otra vez será.
Bueno, hace mucho tiempo que no posteo y la verdad es que fue por falta de tiempo porque estuve muy ocupado. Este año fue el primer año en el que tuve los exámenes en Enero y eso hizo que tuviera poco tiempo estas navidades.
Ya llevo en Francia dos semanas y ya he hecho mis exámenes. Yo creo que me han salido bastante bien, aunque ya se verá, mi francés escrito deja bastante que desear. De ellos saqué una conclusión el nivel es mucho más bajo que en España. Estos mismos exámenes si los hubiera tenido en España hubiera sacado matrícula en todas las asignaturas. Otra cosa bastante rara aquí es que hacen todos los examenes en la misma semana, y por ello lo normal es tener dos exámenes cada día.
Jueves 19
El último examen lo tuvimos el Jueves y ello conlleva hacer una gran fiesta. Empezamos la fiesta por la tarde en la residencia y después nos fuimos, invitados gracias a una amiga a otra fiesta en la Ecole Normale Supérieure de Lyon. Esta universidad es de lo mejorcito de Francia, de hecho la mayoría de sus alumnos son “coquitos” becados. Cuando entramos allí nos quedamos alucinando con las instalaciones de las que disponen que son infinitamente superiores a las nuestras en Claude Bernard. Pero lo mejor fue cuando nos acercamos a la zona de la fiesta, una pedazo sala en plan pub en la cual los chupitos costaban 50 céntimos y las copas 1 euro. La verdad es que parecería que estábamos en un pub si no fuera por lo barato que era todo.
De esa fiesta nos largamos a las 5:30 de la mañana y nos volvimos para la residencia en metro.
Viernes 20
El viernes no hice nada en particular. Estuve en la habitación leyendo, viendo pelis y escuchando música. Eso sí a la tarde fui a comprarme un móvil francés, que ya me hacía falta.
Sábado 21
Este Sábado me fui con Xosé a hacer visita turística por Lyon. Nos recorrimos con las bicis toda la zona de “Guillotieres”, que es un barrio de emigrantes. La verdad es que es una zona extraña. En ella nos encontramos un templo judío que era bastante chulo. Al final decidimos ir hacia el “Hôtel de Ville” para buscar un pub en el que iba a haber un concierto y de camino sorpresa, nos encontramos a un grupo de percusionistas tocando en la calle. Este mismo grupo nos lo habíamos encontrado en las Fiestas de las Luces. Estuvimos un buen rato escuchando como tocaban y volvimos a la residencia al habernos dicho en el pub que no había concierto.
Xosé, yo y al fondo los percusionistas

Por la noche del sábado fuimos a tomar algo con Quique y Carmela al “Down Under” y después a “Marquise” hasta las 5.
(…)
Toda esta semana que me queda por delante no voy a tener clases, aunque debería de empezar con mi proyecto. El domingo de esta semana salimos hacia Budapest para pasar cuatro días allí y después de Budapest nos vamos tres días a Berlín. Ya contaré que tal las cosas por allí.
Actualización 24 Enero - Video de los percusionistas
Fiesta del Vino

Fiesta en Marquise

Torre Eiffel

Plaza Concorde

Campos Elíseos

Pirámide invertida en el museo del Louvre

Idem

Fotos cortesía de Se Cuece Lyon aka Xosé.
Por falta de tiempo y recursos no he podido hacer un post decente sobre el viaje que hice a París el fin de semana pasado. Pero como Xosé sí tiene el tiempo y los recursos dejo estos enlace a su página donde ha puesto unos post sobre el fin de semana.